Hoy he trabajado en la Carta 06, escrita por Rafael desde Madrid, el 4 de enero de 1871, dirigida a su padre. Es una de esas cartas que, sin decir mucho, dice bastante. Habla del frío, de la nieve, del dinero que le queda, y de la rutina que llevan él y Pepe mientras la ciudad se mueve alrededor.
Cuenta que le mandaron 96 reales, que le quedan 40, y que necesitará otros 40 para pasar el mes. Lo dice sin quejarse, pero dejando claro que no hay margen. No ha salido apenas y no gasta nada en ocio. Están encerrados en casa, más por precaución que por otra cosa.
Ese mismo día entra en Madrid el nuevo rey, Amadeo I de Saboya, pero Rafael ni se molesta en ir a verlo. Dice que hacía mucho frío y que había nevado. La ciudad, según él, estaba tranquila. Lo menciona como quien apunta una nota al margen, sin darle demasiada importancia.
Sigue con sus estudios de Literatura y Economía Política, y menciona que le gustaría poder practicar el piano, pero que no tiene dónde. También se acuerda de la sobrina recién nacida, pregunta por ella, y manda saludos para varios conocidos.
Es una carta corta, pero dice mucho del momento. Rafael intenta mantener las cuentas claras, no dar preocupaciones, y seguir con su rutina sin alardes. Madrid recibe a un rey nuevo, pero él se queda en casa, con nieve fuera y los libros abiertos. La historia pasa, y Rafael estudia.


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